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ARMIC Estación oficial de radio de la Tamborinada

La radioafición, como hobby técnico y científico, especialmente como medida de inclusión, cuando esta es practicada por ciegos y deficientes visuales u otras personas con otros tipos varios de discapacidad, llega una vez mas, a la fiesta de la Tamborinada, repitiendo así su presencia en La Fiesta más sonada de Barcelona. Leer más.

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Radioaficionados ciegos integración y superación personal

Conoce más detalles sobre la radio practicada por radioaficionados ciegos y los inigualables maestros de esta disciplina. Leer más

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Radioaficíón en la JMJ 2011 con ARMIC

Cientos de jóvenes se acercan a la estación de radioaficionados oficial del acto montada por ARMIC, en los actos de la JMJ más accesible de la historia. Leer más.

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ARMIC Premio CQ Radio 2011 a la institución del año

La Associación de Radioaficionados de la ONCE galardonada con el Premio CQ 2011, por su inmensa divulgación de la radioafición, especialmente entre el colectivo de ciegos y deficientes visuales. Leer más.

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Campaña Barcelona 7M, reconocimiento a Xavier Paradell

Presentada la campaña, para que el inventor, divulgador y radioaficionado catalán, Don Xavier Paradell Santotomás – EA3ALV sea reconocido con la Creu de Sant Jordi, por sus 70 años de trayectoria ejemplar. Leer más.

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ARMIC en la visita del Papa Benedicto XVI

Triple actividad de radioaficionados simultánea en varios puntos con motivo de la visita de S.S. El Papa Benedicto XVI, en la dedicación del templo expiatorio de la Sagrada Familia. Leer más.

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Los Radioaficionados de ARMIC en la Catedral de Barcelona

La Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia (La Catedral de Barcelona), recibe a la radioafición por primera vez en su historia, como homenaje a Don Manel Dotu Pascual - EA3EJA. Leer más.

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ARMIC transmite desde La Pedrera de Gaudí

La asociación de radioaficionados ARMIC lleva la radioafición a la Pedrera Accesible, y pone en las ondas el monumento por primera vez en su historia para reivindicar la importancia, y la necesidad de la accesibilidad universal de los monumentos y edificios. Leer más.

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ARMIC toma el castillo de Papiol

ARMIC celebra el Día Mundial del Radioaficionado, con una actividad de radioaficionados y la grabación de un reportaje de TV sobre la radio practicada por personas ciegas en el Castillo de Papiol. Leer más.

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La Sagrada Família Habla al Mundo

ARMIC instala y transmite con distintas estaciones de radioaficionado desde el Templo Sagrada Família, en una actividad única que hace historia en la radio. Leer más.

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Maratón de Radioaficionados ARMIC en la Marató de TV3

La asociación de radioaficionados de la ONCE, organiza la primera Maratón Benéfica de Radioaficionados, a beneficio de la Marató de TV3. Uno de los más importantes actos solidarios del país.Leer más.

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jueves, 4 de noviembre de 2010

Desconocimiento extendido de la radioafición en la sociedad


Polarización Cero: CQ Radio


Cuando escribo estas líneas tengo mi radio sintonizada en una de las estaciones de la operación "Antillas Holandesas", con el "apagado" de dos entidades DXCC y su sustitución por otras como consecuencia de una redistribución político-administrativa de las islas antillanas bajo jurisdicción holandesa.


Logo CQ Radio - Radioaficionados


La operación, que ha puesto en el aire simultáneamente cinco QTH distintos, es uno de los mayores esfuerzos colectivos del diexismo por utilizar de modo racional nuestros márgenes de espectro radioeléctrico, con el propósito tanto de evitar interferencias entre las diferentes estaciones activas simultáneamente como reducir el riesgo de confusión entre los "clientes" de las operaciones.


Esto se ha hecho posible por una estrecha colaboración entre aficionados holandeses y norteamericanos, que solicitaron indicativos cortos y prefijos identificativos de las cinco islas involucradas y repartieron juiciosamente las sub-bandas para las tres modalidades clásicas (SSB, CW y modos digitales) de las nueve bandas de HF entre las cinco localidades antillanas, de modo que cada una tuviera "reservado" un espacio definido en las bandas.


Al tiempo que estoy escuchando, el intento está teniendo éxito; en términos generales, las operaciones se desarrollan con un grado notable de ritmo y regularidad, y los "cops" de las bandas no tienen demasiado trabajo lo cual ya es, en sí mismo, una buena noticia.


Este ordenado panorama no deja de sorprender en una actividad donde con demasiada asiduidad dan actitudes y comportamientos egoístas o claramente abusivos, al punto que resulta preocupante el pensar no tanto en cuál es la radioafición que dejaremos en herencia a nuestros sucesores sino cómo serán los futuros diexistas si insisten en ignorar el sencillo (y, sobre todo, lógico) "Código de conducta del diexista" cuya traducción al castellano se reproduce en la sección de DX y cuya lectura recomiendo al lector. Pero, con todo y ser importante nuestro comportamiento en el aire, hay otro aspecto que no debemos dejar de considerar, y es la idea que de nosotros se tiene en la sociedad actual.


He tenido recientemente varias experiencias personales tratando de explicar a miembros relevantes de la sociedad "qué somos y qué hacemos" los radioaficionados y me ha sorprendido que - salvo contadas excepciones - existe un desconocimiento generalizado sobre nosotros y nuestras actividades.


Por ejemplo, me dejó algo preocupado la actitud de un encargado de relaciones públicas que, al solicitar permiso para desarrollar una actividad de radioafición en un monumento de la ciudad, pidió saber en qué programa de radio aparecería la mención a "su" monumento; hubo que explicarle qué hacíamos los radioaficionados, aclararle que no emitimos programas de radiodifusión y que en todo caso, serían emisoras públicas o privadas quienes lo harían. Pero la preocupación se tornó en alarma cuando, unas semanas más tarde, se repitió el episodio con ocasión de otra solicitud.


Todo parece indicar, pues, que padecemos de una insuficiente presencia pública de la radioafición en la sociedad. La caída del asociacionismo. fenómeno que empieza a ser preocupante en Europa y por ende la tendencia al individualismo, nos está convirtiendo en una serie de grupos dispersos sólo atentos a sus pequeños problemas y sobre cuya importancia y trascendencia la sociedad no ha recibido la información necesaria.


En las sesiones del Eurocom en marzo de 2007 preparatorias de la presentación en el Parlamento Europeo "La Radioafición, un recurso Europeo" estuvimos de acuerdo todos los presentes en que la radioafición suponía una vía muy útil para ayudar a los jóvenes con inclinaciones científicas a decidir su trayectoria profesional, y se trató de la posibilidad de calificar como crédito de ingeniería la licencia de operador radioaficionado, como se da en bastantes universidades norteamericanas pero me temo que eso de momento, quedará en el cajón de los buenos deseos


Xavier Paradell, EA3ALV



*NOTA: Texto publicado en la editorial (Polarización cero) de CQ Radio número, 316 correspondiente al mes de noviembre 2010.

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miércoles, 6 de octubre de 2010

Polarización Cero: Editorial revista CQ Radio, Octubre 2010

Polarización Cero: La URE atraviesa un periodo de cambio crítico con elecciones a Junta Directiva tras años de gestión conflictiva y polémicas internas. Este artículo detalla las irregularidades económicas y administrativas cometidas por los directivos anteriores, la responsabilidad individual de cada miembro de la Junta en proyectos como Radiosolidaridad y diexismo, y el impacto que estas acciones han tenido en la credibilidad, funcionamiento y reputación de la Asociación. Se analizan también las consecuencias para la radioafición española, la participación de los socios y el futuro de las actividades y proyectos de la URE, ofreciendo un panorama completo de los desafíos que enfrenta la organización.

Polarización Cero: Octubre 2010

Al cierre de este número nos llega la noticia de que el presidente de la Unión de Radioaficionados Españoles URE, como culminación de un largo proceso que se inició con la tormentosa Asamblea General de junio de 2009 y que prosiguió con el ultimátum de la oposición en la Asamblea de Zaragoza del pasado mes de junio, ha convocado elecciones a Junta Directiva.

Amansadas un tanto las agitadas aguas alrededor de la URE desde aquella asamblea y con la visión que proporcionó el informe de la Comisión de Investigación (recordemos que establecida por la propia Junta Directiva y las informaciones complejas llegadas por diferentes vías, podemos establecer nuestras propias conclusiones sobre las causas y efectos del conflictivo periodo comprendido entre los años 2003 y 2010.

El ascenso a la presidencia de la URE de Ángel Padín EA1QF en el año 2003, por acuerdo del presidente Gonzalo Belay EA1RF y su junta directiva, fue un error mayúsculo ya que, a tenor de lo sucedido, puede deducirse que Padín no reunía las condiciones ni la personalidad adecuadas para desempeñar el cargo.

La gestión de Ángel Padín EA1QF al frente de la URE, y en especialmente como gerente de Radiosolidaridad, fue nefasta y causa de descrédito colectivo y con graves irregularidades económicas, según confesión del propio Padín y del entonces tesorero Diego Trujillo, EA7MK, según prueba documental pública.

La sustitución pactada de Ángel Padín EA1QF por Diego Trujillo EA7MK, al frente de la URE (30 mayo 2005) no puso dique a las más que discutibles actuaciones de Padín sino que prosiguieron y toda la Junta directiva le dio abrigo y cobertura, ocultado al socio la gravedad de los hechos, por lo que todos los miembros de las juntas de ese periodo son responsables por acción.

Las actuaciones de Padín en la gestión de los proyectos de Radiosolidaridad marcaron un "modo" de obrar que se contagió a toda la junta directiva en la que el presidente Trujillo, siendo conocedor de ello, no hizo nada por cortarlo, lo cual le hace doblemente responsable por omisión de sus deberes, como tesorero primero y como presidente después.

La obtención de fondos públicos de las Diputaciones para emprender operaciones a coste cero y bajo la excusa de acciones de cooperación y solidaridad internacional -que en realidad serían de diexismo y turismo- fue sugerida como una vía bastante habitual por alguien conocedor del medio público. El "inconveniente" de estas subvenciones es que las Diputaciones exigen al solicitante que presente un proyecto viable, se comprometa a aportar una parte sustancial de su coste y justifique con facturas que ha efectuado esa exportación. Y eso choca frontalmente con la idea del "coste cero" de la excursión diexista.

Es en la justificación de ese inexistente gasto por parte de Radiosolidaridad donde radica la doble vertiente dolosa: una porque al no aportar el subvencionado la parte alícuota correspondiente a la que se había comprometido, resulta imposible llevar a cabo el proyecto en su totalidad y otra porque la Administración resulta engañada al presentar como justificante de gastos documentos que no se corresponden con el proyecto.

Además de estas irregularidades y según se acredita en el informe de la Comisión de Investigación, en varios de esos proyectos se producen intercambios de equipos nuevos, adquiridos con dinero público y declarados en el proyecto, cuando en realidad las listas de embarque figuran equipos usados y los equipos nuevos aparecen en otros sitios, incluso adquiridos por radioaficionados presuntamente ignorantes de la trama.

Hasta aquí las causas. Los efectos que sobre la Asociación tenga todo ello en un futuro próximo no pueden ser más que perjudiciales. La Junta Directiva que se haga cargo de la URE tendrá una pesada carga sobre sus hombros.

Xavier Paradell, EA3ALV


*NOTA: Texto publicado en la editorial (Polarización cero) de CQ Radio número, 315 correspondiente al mes de octubre 2010.

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sábado, 5 de junio de 2010

Las distintas versiones de la ICOM IC-7000 y sus diferencias


Polarización Cero: CQ Radio



Corren por Europa tiempos de aflicción en lo económico, además de los problemas en el tráfico aéreo a causa de la ceniza que arroja a la atmósfera el volcán islandés de nombre imposible. En ambos entornos, se han puesto de relieve, súbitamente, como si no se conocieran sobradamente, unas carencias de lo que venimos en llamar Unión Europea. La primera de ellas es la falta de un organismo económico europeo capaz de -no diremos controlar, porque eso es casi imposible- sino cohesionar las finanzas, dar respuesta a los "ataques" del mercado a las deudas soberanas y dar solidez a la moneda única europea Parece que, finalmente y cuando le han visto las orejas (y los colmillos) al lobo, los ministros de Economía y los presidentes de los países del Ecofin se han decidido por crear algo, aún sin nombre y etéreo, que pudiera llevar a cabo estos loables propósitos.



Logo CQ Radio - Radioaficionados

Y en lo segundo, con respecto al caos aéreo vivido en los primeros días de la nube de ceniza (y que con mayor o menor incidencia sigue interfiriendo en los proyectos de desplazamientos de los ciudadanos), se vio claramente que el espacio aéreo europeo no puede ser gestionado por las autoridades de cada país, con criterios distintos y variables; y que es conveniente crear un ente regulador que se haga cargo del conjunto y con visión de conjunto, del tráfico comercial aéreo en los cielos de Europa.




Es decir, que cuando los problemas adquieren una dimensión suficiente y afectan con fuerza tanto las cuentas de las grandes compañías como el bolsillo del más humilde de los europeos, los dirigentes políticos de los países europeos dejan un poco de lado el concepto de soberanía (en el sentido más decimonónico del término), pero sólo justo lo bastante para evitar males mayores y "salvar la cara" ante sus votantes.


Pero hay un entorno público europeo -el espacio radioeléctrico- que todavía está esperando que llegue el día en que los gobiernos de esta nuestra Europa, unida sólo en lo económico, decidan "soltar lastre" y creen un organismo que unifique las dispersas reglas con que cada país trata de -al parecer- proteger su espacio nacional radioeléctrico, empeño un tanto ridículo, toda vez que las ondas hercianas (¡afortunadamente!) no entienden de fronteras ni espacios Schengen.


Viene esta consideración a raíz de la necesidad que tuve de consultar detenidamente el manual de mi radio, una IC-7000E adquirida hace menos de dos años.


No había reparado demasiado en el contenido de la contracubierta, en donde se informa que el fabricante creó nada menos que cinco variantes del modelo para servir el mercado europeo. Además de la variante n°02 que era aceptada en once países de la UE antes de la ampliación de la banda de 40 m (transmite sólo hasta 7.100 kHz), las cuatro variantes restantes reflejan las inconsistencias de las legislaciones de Francia, España e Italia, cuyos "modelos" (03, 04 y 09) tienen curiosas particularidades, como el bloqueo de recepción en HF fuera de las bandas asignadas para la Región 1 IARU, la limitación de las bandas de 6 y 160 metros que ya hemos denunciado en repetidas ocasiones, y otras más como el "hueco" de operación entre 433 y 434 MHz en el modelo n° 09 (Italia). Ni que decir tiene que cuantos aficionados europeos adquirieron modelos de esta radio con tales configuraciones se vieron obligados a alterarlas para hacerlas operativas.



Afortunadamente, el fabricante creó el modelo 10 (UK-Gibraltar) que es prácticamente igual al modelo "europeo 02", que permite la recepción continua de LF-HF y la transmisión en la banda de 160 metros desde 1810 hasta 1999,99 kHz, pero ampliando la transmisión en la banda de 40 metros hasta los 7,200 kHz. Como es de suponer, la mayoría de los propietarios de ese modelo hemos optado por configurar la radio con esa variante Algún día, no sabemos cuándo. Europa será una entidad con criterios uniformes en todos esos temas.


Xavier Paradell. EA3ALV



*NOTA: Texto publicado en la editorial (Polarización cero) de CQ Radio número, 312 correspondiente al mes de junio 2010.


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sábado, 1 de mayo de 2010

CQ Radio, editorial: Acordarse de Santa Bárbara cuando truena

 

Polarizacion Cero: CQ Radio



En el refranero castellano hay numerosas figuras que se refieren a cambios de actitud ante la inminencia de un peligro. Así se habla de verle las orejas al lobo, o cómo acordarse de Santa Bárbara cuando truena. Y será o no casualidad, pero a poco de una serie de eventos meteorológicos acaecidos en nuestro país en las últimas semanas o meses (no nos atrevemos a calificarlos de catástrofes, adjetivo que juzgamos debe reservarse para casos de mucha mayor dimensión), parece como si los poderes públicos empezaran a considerar que en el tema de las comunicaciones de emergencia, acaso sería una buena idea confiar un poco en las gentes que el propio Parlamento Europeo calificó como “valioso recurso”: los radioaficionados.


En efecto, por la Subsecretaría del Ministerio del Interior se ha confeccionado un Plan Estatal de Protección Civil ante el Riesgo Sísmico en el que, bajo el epígrafe 1.4.4 se nos menciona específicamente.


Logo CQ Radio

Es de manual que en cuanto las fuerzas de la Naturaleza se desmandan un tanto demasiado, lo primero que sufre las consecuencias son las comunicaciones, tanto físicas como virtuales. No importa si son inundaciones por lluvias o nevadas “impredecibles”, ambas tienen efectos similares para sembrar el caos en las comunicaciones; hemos tenido recientemente ejemplos de ello en Catalunya. No queremos ni pensar que ocurriría en un terremoto de cierta magnitud.



Las primeras interrupciones de las vías de comunicación, carreteras y ferrocarriles, generan inmediatamente un alud de llamadas privadas que colapsa el sistema de telefonía GSM. La caída del sistema de distribución eléctrica arrastra, al poco tiempo, el corte de las comunicaciones telefónicas en amplias áreas, agravando la situación. En esas circunstancias, es esencial activar rápidamente un sistema provisional alternativo de comunicaciones que permita establecer una imagen global del evento y obtener información puntual sobre puntos particularmente afectados.


¿Y cómo se puede lograr eso? ¿Cuál podría ser ese sistema provisional y alternativo de comunicaciones? ¿Dónde encontrar equipos adecuados y operadores capaces? Eso ya se inventó en su día y llegó incluso a funcionar con cierta soltura.


Nos referimos a la Red de Emergencia Radio REMER, dependiente de Protección Civil y por lo tanto del Ministerio del Interior. No es pues, nada parecido a la ARES norteamericana (patrocinada por la ARRL y el RAC canadiense) ni al RAYNET británico (creado en 1953 y precisamente a raíz de una catástrofe natural).


Tradicionalmente, REMER establece y mantiene repetidores en VHF, mientras se ha servido de radioaficionados voluntarios, quienes aportan sus propios equipos.


Y ahí radica una de las contradicciones: las frecuencias de trabajo de REMER están, naturalmente, fuera de los segmentos asignados a los radioaficionados, por lo que éstos se ven forzados a “abrir” sus equipos, contraviniendo el Reglamento, para operar en la red.


Según nuestras fuentes, el funcionamiento actual de las redes REMER y su grado de actividad es diverso en las distintas Comunidades Autónomas e, incluso dentro de éstas, también diferente según la provincia. Mientras en unas pocas mantiene una actividad razonable, en bastantes otras está prácticamente inoperativa por razones diversas, materiales y humanas.


Se nos ocurre que la labor de crear unos grupos de radioaficionados preparados para actuar eficazmente en emergencias, al estilo de los mencionados norteamericano y británico podría ser una espléndida labor para los dirigentes de la próxima URE y que, a fin de cuentas, nos podría dar mucho más prestigio que el alcanzado en oscuras misiones en lejanas tierras.


Xavier Paradell, EA3ALV




*NOTA: Texto publicado en la editorial (Polarización cero) de CQ Radio número, 311 correspondiente al mes de mayo 2010.

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viernes, 15 de enero de 2010

Conflictos en la radioafición y crisis en la gestión de foros

Polarización Cero: En este artículo se analizan los conflictos internos en la radioafición española y el papel de las asociaciones en la gestión de sus actividades. A través del debate sobre la moderación en foros, la libertad de expresión y las decisiones disciplinarias, se expone la tensión entre organización, participación y gobernanza. El texto refleja la evolución de la relación entre los radioaficionados y sus entidades representativas, así como los retos actuales en la gestión interna y la convivencia asociativa.

Polarización Cero: CQ Radio

Tensiones, foros y libertad en la radioafición

En la Polarización Cero del número de septiembre dejamos bien clara la posición de CQ respecto a los problemas internos de la Unión de Radioaficionados Españoles, en el sentido de que, como radioaficionados y miembros de la misma, nos importaba mucho el prestigio y la eficacia de esa asociación para ocuparse de nuestros problemas con las administraciones local, nacional e internacional, y tratar de resolverlos.

Transcurridos cuatro meses desde aquella declaración y ante la agravación de los problemas, repetimos aquí esta postura, insistiendo en que nuestro interés está en la defensa de la entidad, aunque ello pudiera llevarnos a la crítica constructiva sobre algunas actuaciones específicas de sus directivos, como por ejemplo la censura de temas «tabú» o de comentarios «no correspondientes al tema», en el Foro de su página web o la denegación del acceso al Foro y la apertura de expedientes de sanción a socios que se han significado por sus críticas a la Junta Directiva, expedientes que, en las últimas semanas, han proliferado en forma alarmante.

Estas actuaciones moderadoras en exceso podrían haberse delegado en los propios participantes del Foro, tal como se hace -por ejemplo- en la versión digital del periódico "Avui", donde al lado de cada entrada figuran dos marcas, una positiva y otra negativa, con las que los partícipes pueden valorar su opinión; si el número de votos negativos alcanza un determinado porcentaje, la entrada objeto de ese rechazo se oculta, y en su lugar aparece una nota: "Esta opinión ha sido considerada inapropiada por los lectores y se ha ocultado", aunque se permite visualizarla forzando una entrada ("Verla") junto a la misma nota. Esto supone un exquisito equilibrio entre la libertad de expresión, consagrada por la Constitución, y el respeto a las opiniones de la mayoría. El sistema detecta la IP del votante para evitar abusos y la realidad es que el sistema funciona bastante bien, desde luego mucho mejor que con la actuación de los moderadores de la web de URE.

Nada más lejos de nuestra intención que ahondar en la fractura que "desde el palco" se observa entre los actores del escenario, pero la información oficial que nos ha llegado (en forma de Acta del Pleno de URE) sobre lo ocurrido en la reunión del 3 de octubre del Pleno y las acciones posteriores resultan aún más alarmantes que los episodios anteriores. En esa asamblea se materializó una grave ruptura entre la Junta Directiva y varios presidentes de Consejos Territoriales, que culminó en la negativa del CT de Madrid a colaborar en el Congreso de URE 2009 a celebrar en diciembre, circunstancia que nunca antes se había producido y que puso de relieve graves disensiones en los órganos de gobierno de la asociación cuando, en la misma sesión, el presidente de la entidad recriminó su actuación a dos miembros de la Comisión de Garantías y posteriormente se les abrió expediente de separación de sus cargos.

Al escribir estas líneas se nos dice que se ha llegado a una situación irreversible, con la presentación de una moción de censura de los miembros del Pleno contra toda la junta directiva además de otras dos en preparación, tal como se detalla en la sección de noticias, lo cual debería dar lugar a la convocatoria anticipada de elecciones de junta directiva. Nada de ello se había dado antes en los sesenta años de vida de la URE y sólo nos queda desear, sinceramente, que se encuentre el camino para reconducir la asociación y pacificar los ánimos, aprovechando la ocasión para actualizar sus estatutos y reglamento interno, adecuándolos a los tiempos actuales.

Xavier Paradell, EA3ALV


*NOTA: Texto publicado en la editorial (Polarización cero) de CQ Radio número 307, correspondiente al mes de enero 2010.

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jueves, 10 de diciembre de 2009

La realidad de la Electrónica marca del siglo XXI

 


Polarización Cero: CQ Radio




Logo CQ Radio


En una aproximación grosera, parecería que la electrónica podría ser el signo que marcará el Siglo XXI. Electrónica en casa, en el coche, en el reloj de pulsera, en el teléfono que levamos en el bolsillo. La electrónica lo domina todo y muchas cosas dependen de un conjunto de diodos y transistores enlazados entre sí y encerrados en una cápsula. Gracias a la electrónica, mi coche




mantiene una temperatura interior confortable, enciende las luces al entrar en un túnel, pone en marcha el limpiaparabrisas en cuanto caen tres gotas de lluvia y ajusta su velocidad automáticamente a un toque de tecla. Y si queremos llevar los automatismos a nuestro hogar, las opciones son casi inimaginables: persianas que ajustan el nivel de luz interior, neveras que detectan cuándo nos quedan dos iogures y envían el pedido al supermercado, luces que se encienden al entrar en una habitación y se apagan cuando salimos. Y todo gracias a la combinación de la electrónica, la sensórica, los automatismos... y las comunicaciones.


Y éstas son, en realidad, las que marcan la diferencia de nuestra sociedad actual con cualquier otra que haya poblado la Tierra en cualesquiera otros tiempos. Comunicaciones universales, instantáneas, a tal punto que han hecho verdad la idea de la "aldea global" que imaginara Marshall McLuhan en 1967.


Nada, o casi nada, ocurre en nuestra Sociedad de la Información sin que inmediatamente sea conocido en el otro extremo del mundo. Cualquier suceso -y si es trágico, ' mejor", desgraciadamente- llena las páginas de los periódicos y las pantallas de televisión de todo el mundo, que ofrecen la misma fotografía, las mismas caras y, casi, iguales comentarios. Y esas comunicaciones son posibles gracias a la electrónica. Y la electrónica debe la mayor parte de su desarrollo a las comunicaciones, en una simbiosis única.


Los radioaficionados sabemos bien de esa combinación: electrónica, comunicaciones y software. Quienes de jóvenes nos sentimos inclinados a explorar el mundo de las comunicaciones por la radio, debimos aprender forzosamente electrónica -ni que fuera a nivel elemental- para poder comprender el funcionamiento de los aparatos que se usaban en las comunicaciones por radio; y luego debimos aprender los rudimentos de la programación de ordenadores para aprovechar las oportunidades que esa tecnología ofrecía para crear nuevas modalidades de comunicación, para seguir montados en el caballo desbocado del desarrollo tecnológico.


Y si esto es así, si las comunicaciones y la electrónica dominan de modo tan absoluto la vida ciudadana, ¿cómo es posible que entre nosotros sólo un reducido porcentaje do los jóvenes en edad do escoger una carrera elijan los estudios do ingeniería electrónica? Las dos generaciones anteriores de ingenieros y técnicos en electrónica y comunicaciones se alimentaron, en una elevada proporción, de radioaficionados. Muchos de mis colegas y amigos "del ramo" comparen esa circunstancia. En los laboratorios y gabinetes de ingeniería de las fábricas se encontraban excelentes profesionales que se habían iniciado con montajes caseros de equipos de radio.


La práctica de la radioafición, en cualquiera de sus variantes, nos permitió realizar lo que también McLuhan definió como "la extensión de la persona". Es decir, prolongar la propia personalidad hacia más amplios horizontes, conocer otras personas, otras costumbres y otras lenguas que las de nuestro inmediato entorno. Las nuevas generaciones tratar actualmente de realizar esa función a través de los teléfonos personales e Internet. En la Red podemos encontrar innumerables ejemplos de esa "prolongación" en millones de páginas web, entradas de Facebook y rincones de blog donde otros tantos internautas se exponen a las miradas -y a la crítica- de otros internautas llevando a la práctica que "el medio es el mensaje", aunque ese mensaje tenga en muchos casos sólo un valor marginal. No creo que se haya ganado en profundidad, sólo es extensión, superficie, una película delgada que cubre una enorme mediocridad.



Xavier Paradell, EA3ALV



*NOTA: Texto publicado en la editorial (Polarización cero) de CQ Radio número, 306 correspondiente al mes de diciembre 2009.






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lunes, 9 de noviembre de 2009

CQ Radio, editorial: En defensa propia



Polarización cero: CQ Radio


En defensa propia



Logo CQ Radio

En las páginas de noticias de este número insertamos un recuadro con el título que antecede a este rincón donde situamos las opiniones. Como buenos aprendices de periodistas (tuvimos un inmejorable maestro...) tratamos de separar lo que es opinión de lo que es estrictamente noticia, aunque no son pocas las ocasiones en las que al redactor se le hace difícil resistirse a adornar la noticia con un par de expresiones del propio sentir -o de lo que cree es el sentir ajeno.




Y llamar ahora a la defensa propia parece justo cuando, por tantos flancos vemos atacados nuestros escasos privilegios y cuestionada nuestra propia identidad en la sociedad. Algunos operadores de telecomunicaciones se relamen imaginando los beneficios que podrían obtener si lograsen asentarse en algunas de nuestras bandas, algunos fabricantes de artilugios eléctricos y sus distribuidores y minoristas "pasan" olímpicamente de la normativa que trata de proteger ese bien escaso y frágil que es el espectro radioeléctrico.


Ayuntamientos y colectividades, en un alarde de desinformación, tratan de constreñir al máximo (y eliminar, si pueden) nuestras antenas con argumentos tan pueriles como el "impacto visual", cuando son legión a lo ancho de nuestras tierras y ciudades los adefesios arquitectónicos y de ingeniería que afean a más no poder el panorama. O con el socorrido y muy periodístico argumento de la correlación, nunca probada, entre la radiación electromagnética (¡palabra maldita donde las haya!) y los tumores malignos. Pues así estamos, y así nos va.


E iríamos peor de no ser por la presencia y acción de algunas asociaciones de radioaficionados que valoran como de suma importancia la defensa de sus asociados frente a los males arriba apuntados. Así actúan, por ejemplo, la ARRL norteamericana, que no se arredra en enfrentarse con su regulador, el poderoso FCC por decisiones discutibles del mismo; o la RSGB británica, que ha llegado a amenazar con llevar ante los tribunales a la Oficina reguladora del Reino Unido con una acusación de desidia y dejación de responsabilidades en perjuicio de sus socios.


Y no menos enérgica fue la acción de la DARC alemana y la OESV austríaca frente a la amenaza de la PLC y que quien firma tuvo oportunidad de contemplar y participar, en el seno del Grupo de Trabajo del Eurocom.


Todas estas entidades, cuando se trata de defender los derechos de sus asociados, obran con una energía rayana en la ferocidad con que una leona defiende a su camada, sin atisbos de compromiso político con sus Administraciones, ni con fabricantes o distribuidores de productos del ramo, cualidad ésta más valiosa si se tiene en cuenta que algunas tienen publicaciones periódicas en las que parte de su coste se ve compensado por los ingresos por publicidad.


Nada nos gustaría más que poder incluir a nuestra Unión de Radioaficionados Españoles entre estas entidades líderes como garantes de los derechos de sus asociados. Pero los acontecimientos que vienen dándose desde un tiempo atrás en su seno nos hacen temer que, en un futuro inmediato, los esfuerzos de sus actuales directivos irán forzosamente dirigidos más a tratar de recomponer las fracturas internas que a establecer nuevas líneas de actuación en pro de sus asociados. Decía San Ignacio de Loyola (o Santa Teresa, que a ambos se les atribuye) que "no es bueno hacer mudanza en tiempos de aflicción" y acaso sea eso cierto en determinadas circunstancias. Pero también, quizás, sea bueno precisamente decidirse a mudar algo cuando las cosas no ruedan finas.




Xavier Paradell, EA3ALV





*NOTA: Texto publicado en la editorial (Polarización cero) de CQ Radio número, 305 correspondiente al mes de noviembre 2009.

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lunes, 5 de octubre de 2009

Uso irregular del DX Cluster en los concursos CQ WW


Polarización cero: CQ Radio



Logo revista CQ Radio - Radioaficionados


Electrónica por doquier. Éste podría ser el signo del inicio del Siglo XXI. Electrónica en casa, en el coche, en el reloj de pulsera, en el teléfono que llevamos en el bolsillo. Y comunicaciones. Comunicaciones universales, instantáneas e incluso excesivas -permítaseme la opinión- a tal punto que han hecho verdad la idea de la "aldea global".



Nada, o casi nada, ocurre en el mundo sin que inmediatamente sea conocido en el otro extremo y afecte en mayor o menor medida a gentes muy alejadas del lejano hecho, singularidad o catástrofe. 


La teoría del aleteo de la mariposa en la selva brasileña que afecta a las lluvias monzónicas resulta casi aplicable al mundo de las comunicaciones.


Los radioaficionados vivimos -cada vez más y por condición natural- inmersos en el mundo de las comunicaciones. Y una de las actividades nuestras que mayor influencia recibe de esa instantaneidad y facilidad de comunicaciones globales es el DX Cluster, esa red pública de uso libre (porque nadie controla o coarta -al menos de modo inmediato- los mensajes que en ella se vierten) y que nos informa en tiempo real de lo que está escuchando un colega situado a miles de kilómetros de distancia, nos advierte de la presencia de una estación interesante y nos permite avisar a los demás de nuestros propios logros. Y los escasos abusos que de la misma se hacen, estadísticamente irrelevantes, y los naturales errores que todos hemos cometido al introducir un dato no hacen minusvalorar su utilidad y fiabilidad.


Desde largo tiempo se ha intentado eliminar los abusos perpetrados en el uso de la red del DX Cluster durante los concursos, incluyendo en sus bases limitaciones al uso de la red; una de esas limitaciones fue, en los concursos CQ WW, la creación de categorías separadas según los operadores aceptasen utilizar o no la red (u otras vías) para recibir información sobre estaciones interesantes y susceptibles de alterar sustancialmente la puntuación del concursante.


La experiencia ha demostrado que el concepto de "ayuda" era por lo menos muy subjetivo y, como era de temer, algunos operadores no aceptaban de buen grado la renuncia a la ventaja de contar con la información volcada en la red y hacían uso de trucos y triquiñuelas para seguir gozando de esa ventaja mientras declaraban participar en la categoría de "no asistidos".


La vigilancia y represión de tales abusos suponía para la organización un esfuerzo exagerado y, paulatinamente, se fue formando un movimiento de opinión sobre la conveniencia de suprimir la categoría de "no asistidos" y aceptar que todo el mundo pudiese acceder a la Red para obtener información.


Si por un lado este cambio parece "poner en claro" las cosas y simplifica la tarea de calificación, por otro supone un auténtico "handicap" para bastantes participantes modestos y de muchas partes del mundo a quienes, por diversas circunstancias, les es prácticamente imposible tener acceso a Internet y que con el anterior sistema tenían mejores posibilidades de ver evaluado su esfuerzo, al participar en igualdad de condiciones con otros colegas, igualdad que se rompe con la supresión de la categoría de "no asistido".



Xavier Paradell, EA3ALV




*NOTA: Texto publicado en la editorial (Polarización cero) de CQ Radio número, 304 correspondiente al mes de octubre 2009.

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jueves, 5 de marzo de 2009

Tecnología y el valor de los radioaficionados en crisis

Polarización Cero: La evolución constante de las tecnologías de comunicación transforma la forma en que los radioaficionados y el entorno de la información interactúan con el mundo. Internet, los recursos digitales y la inmediatez informativa favorecen avances que antes requerían largas horas de trabajo. Sin embargo, también revelan vulnerabilidades en situaciones de emergencia, donde la saturación de redes y la falta de comunicación coordinada muestran la importancia de los radioaficionados.

Polarización Cero: CQ Radio

El papel esencial de los radioaficionados en situaciones de crisi

El avance de las nuevas tecnologías de la comunicación es imparable y los medios técnicos que tenemos ahora a nuestra disposición, así como los que están al llegar, empiezan a forzar el desplazamiento de modos y maneras de comunicar y transferir información que parecían casi inamovibles. A quienes “todo” lo aprendimos en los libros nos maravillan las facilidades que encontramos ahora, gracias a Internet y a los buscadores automáticos, para obtener información sobre casi cualquier tema y en el mundo periodístico, esa búsqueda sistemática en Internet que proporciona rápidamente material que de otra forma costaría horas y desplazamientos, amenaza con convertirse en un vicio a corregir.

Entre la comunidad de radioaficionados, la presencia de las nuevas tecnologías toma cada vez más importancia y son cada vez menos los aficionados que pueden prescindir de la “puerta al mundo” que supone su ordenador personal, como complemento a su radio y su antena. ¿Quién hubiera pensado, hace sólo diez años, que un diexista podría comprobar, casi en tiempo real, si sus QSO con una estación DX “estaban en el Log”? Los concursos ya hace tiempo que aprovecharon esas tecnologías para acelerar la recepción de listas y la difusión de resultados. Las últimas expediciones DX están haciendo un uso extensivo de las facilidades que proporciona la Red para proporcionar información en tiempo real, despachar la petición de tarjetas, facilitar las transferencias monetarias de contribución y mantener un contacto fluido con sus corresponsales.

Todas estas facilidades, que suponen un paso decisivo en el progreso, descansan en una realidad tecnológica: la red mundial de comunicaciones y muy especialmente, en la red telefónica. Y éste es su punto débil. En los fuertes vendavales que sufrió recientemente el área de Barcelona, el alud de llamadas de los ciudadanos a los servicios de emergencia colapsó rápidamente las líneas telefónicas. 

La primera reacción lógica del público ante una situación de riesgo, real o potencial, fue teclear el 112 (Emergencias); el gran número de llamadas simultáneas lo dejó no operativo, el ciudadano llamaba seguidamente al 080 (Bomberos) y ante la imposibilidad de lograr el enlace con ellos, pasaba al 082 (Policía municipal) y al 088 (Policía autonómica). El resultado fue el bloqueo total de esos servicios durante largo tiempo. La caída de líneas eléctricas y telefónicas contribuyó a aumentar la confusión y la incomunicación. Los alcaldes de muchas de las localidades afectadas se quejaron amargamente de la imposibilidad de coordinar los servicios de asistencia y de no haber recibido a tiempo avisos y consignas de actuación, que habrían podido paliar las consecuencias del temporal.

Los alcaldes son los jefes naturales del Servicio de Protección Civil en su ámbito, y ese servicio cuenta con una red de radio y cierto número de radioaficionados adscritos a esa red. Para un observador ajeno al problema, salta a la vista una ausencia notable: en ningún medio de comunicación se mencionó la actuación de radioaficionados y el uso de la Red de Emergencia Radio para reforzar las líneas habituales de comunicaciones. Suponemos que, naturalmente, la Red fue activada y que se operó según los protocolos establecidos, pero si esto se hizo, no trascendió y no fue noticia. En cualquier otro país (y no digamos ya en EE.UU.) una situación como la descrita habría ocasionado una movilización general de radioaficionados adscritos a los servicios de emergencia y algunas referencias a ello en los medios de comunicación. Entre nosotros, hubo un silencio absoluto cuando, de haber habido esa actuación, era una ocasión propicia para hacer llegar a la ciudadanía y a los poderes políticos que los radioaficionados somos un colectivo valioso que debe ser conservado.

Xavier Paradell, EA3ALV


*NOTA: Texto publicado en la editorial (Polarización cero) de CQ Radio número, 298, correspondiente al mes de marzo 2009.

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domingo, 1 de marzo de 2009

El avance de las nuevas tecnologías de la comunicación

Polarización Cero: Avance imparable de las tecnologías de comunicación que transforma la radioafición y los medios. Nuevas herramientas digitales facilitan obtener información, enviar mensajes y conectar personas, cambiando profundamente cómo nos comunicamos a diario, abriendo posibilidades inéditas en la interacción, difusión de contenidos y colaboración global, acelerando el intercambio de conocimiento y fortaleciendo redes de comunicación en tiempo real de forma notable.

Polarización Cero: CQ Radio

Logo de CQ Radio

El avance de las nuevas tecnologías de la comunicación es imparable y los medios técnicos que tenemos ahora a nuestra disposición, así como los que están al llegar, empiezan a forzar el desplazamiento de modos y maneras de comunicar y transferir información que parecían casi inamovibles. A quienes “todo” lo aprendimos en los libros nos maravillan las facilidades que encontramos ahora, gracias a Internet y a los buscadores automáticos, para obtener información sobre casi cualquier tema y en el mundo periodístico, esa búsqueda sistemática en Internet que proporciona rápidamente material que de otra forma costaría horas y desplazamientos, amenaza con convertirse en un vicio a corregir.

Entre la comunidad de radioaficionados, la presencia de las nuevas tecnologías toma cada vez más importancia y son cada vez menos los aficionados que pueden prescindir de la “puerta al mundo” que supone su ordenador personal, como complemento a su radio y su antena. ¿Quién hubiera pensado, hace sólo diez años, que un diexista podría comprobar, casi en tiempo real, si sus QSO con una estación DX “estaban en el Log”?. Los concursos ya hace tiempo que aprovecharon esas tecnologías para acelerar la recepción de listas y la difusión de resultados. Las últimas expediciones DX están haciendo un uso extensivo de las facilidades que proporciona la Red para proporcionar información en tiempo real, despachar la petición de tarjetas, facilitar las transferencias monetarias de contribución y mantener un contacto fluido con sus corresponsales.

Todas estas facilidades, que suponen un paso decisivo en el progreso, descansan en una realidad tecnológica: la red mundial de comunicaciones y muy especialmente, en la red telefónica. Y éste es su punto débil. En los fuertes vendavales que sufrió recientemente el área de Barcelona, el alud de llamadas de los ciudadanos a los servicios de emergencia colapsó rápidamente las líneas telefónicas.

La primera reacción lógica del público ante una situación de riesgo, real o potencial, fue teclear el 112 (Emergencias); el gran número de llamadas simultáneas lo dejó no operativo, el ciudadano llamaba seguidamente al 080 (Bomberos) y ante la imposibilidad de lograr el enlace con ellos, pasaba al 082 (Policía municipal) y al 088 (Policía autonómica). El resultado fue el bloqueo total de esos servicios durante largo tiempo. La caída de líneas eléctricas y telefónicas contribuyó a aumentar la confusión y la incomunicación. Los alcaldes de muchas de las localidades afectadas se quejaron amargamente de la imposibilidad de coordinar los servicios de asistencia y de no haber recibido a tiempo avisos y consignas de actuación, que habrían podido paliar las consecuencias del temporal.

Los alcaldes son los jefes naturales del Servicio de Protección Civil en su ámbito, y ese servicio cuenta con una red de radio y cierto número de radioaficionados adscritos a esa red. Para un observador ajeno al problema, salta a la vista una ausencia notable: en ningún medio de comunicación se mencionó la actuación de radioaficionados y el uso de la Red de Emergencia Radio para reforzar las líneas habituales de comunicaciones. Suponemos que, naturalmente, la Red fue activada y que se operó según los protocolos establecidos, pero si esto se hizo, no trascendió y no fue noticia. En cualquier otro país (y no digamos ya en EE.UU.) una situación como la descrita habría ocasionado una movilización general de radioaficionados adscritos a los servicios de emergencia y algunas referencias a ello en los medios de comunicación. Entre nosotros, hubo un silencio absoluto cuando, de haber habido esa actuación, era una ocasión propicia para hacer llegar a la ciudadanía y a los poderes políticos que los radioaficionados somos un colectivo valioso que debe ser conservado.

Xavier Paradell, EA3ALV

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martes, 3 de febrero de 2009

Polarización Cero: Expediciones DX y el lado del pile-up

Polarización Cero: Las expediciones DX muestran tanto la emoción de contactar nuevas entidades como las dificultades que enfrentan operadores y pile-ups. Este artículo analiza los retos y aprendizajes en la radioafición DX, resaltando la experiencia de operadores y la importancia del diexismo en actividades internacionales.

Polarización Cero: CQ Radio

El lado oscuro y luminoso de las expediciones DX

Cuando escribimos estas líneas ha finalizado la expedición DX a Palestina, tenemos en el aire otra a Túnez y estamos a la espera de la tan deseada activación de Desecheo. Las expediciones DX tienen, han tenido desde siempre, dos caras como las monedas: una de ellas -sin ningún género de dudases positiva pues favorece la actividad en las bandas y llama a un gran número de diexistas noveles que sin ellas acaso tardarían mucho tiempo en conseguir trabajar y confirmar entidades difíciles. Con las expediciones, pues, se fomenta el diexismo y se ofrecen ocasiones para ensayar y mejorar los equipos, antenas y técnicas operativas.

Ésta es la cara de la moneda. Pero también comprenden una cruz. En todas las activaciones de este tipo encontramos actitudes negativas, que se suceden una y otra vez sin que las repetidas admoniciones hechas por veteranos de prestigio parezcan hacer mella en el colectivo diexista. En la finalizada expedición a Palestina quienes deseábamos contactar con ellos para rellenar algún “agujero” banda-modo debimos soportar, una vez más los malos modos, las interferencias ocasionales o intencionadas, los comentarios en la frecuencia DX seguidos de las actuaciones de los “policías de aire”, acompañado todo por las llamadas sordas e interminables de quienes no escuchan al operador DX, las emisiones anchas de banda y los cliqueos de emisores mal regulados, en una barahúnda infernal que convirtió un juego deportivo en una pesadilla como, desgraciadamente, ya viene siendo habitual.

Pero esto, que es el escenario visto desde “el lado del pile-up” no es nada comparado con lo que deben soportar los operadores “del otro lado”. Resulta aleccionador pasar por la página web de la expedición a Palestina y escuchar algunos de los archivos sonoros que incluye y donde se muestra el QRM que afligió a los operadores. Después de escuchar esas grabaciones, uno está mucho más inclinado a disculpar al operador que, tras intentar infructuosamente copiar nuestro indicativo una y otra vez, acaba concediendo su atención al “big gun” que nos pisa y sobrepasa en varias decenas de decibelios con su señal atronadora.

Y, por si fuera poco lo anterior, los miembros de una expedición DX son sometidos, en muchas ocasiones, a juicios peyorativos, durante y después de la operación, por quienes no pudieron, o no supieron o no acertaron a efectuar el contacto deseado. Eso es completamente injusto. Quienes participan en una de esas expediciones se exponen a innúmeras incomodidades y riesgos, sufragan de su propio bolsillo los considerables gastos que supone una operación de ese tipo, exponen en muchas ocasiones sus propios equipos a pérdidas o averías y sólo en contados casos recuperan parte de su dinero con las aportaciones del tráfico de QSL.

Cuando estas páginas estén en la calle, muchos de nosotros estaremos al pie de nuestros equipos tratando, una vez más, de salir adelante en una empresa aparentemente tan sencilla como debería ser lograr un QSO con una expedición DX.

Inexorablemente, se repetirán situaciones como las descritas y volveremos a vivir las angustias y los goces del diexismo. Nos oímos en el pile-up!

Xavier Paradell, EA3ALV


*NOTA: Texto publicado en la editorial (Polarización cero) de CQ Radio número, 297 correspondiente a los meses de febrero 2009.

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jueves, 25 de septiembre de 2008

Kosovo y la radioafición: Separar política de comunicaciones

Polarización Cero: Este artículo analiza en profundidad cómo la radioafición mantiene criterios técnicos e internacionales para determinar qué territorios se consideran entidades válidas en concursos y diplomas DX. Se explica el caso de Kosovo, las reglas aplicadas por organizaciones como la IARU y el DXCC, y por qué estas decisiones se basan en criterios operativos y no en aspectos políticos. El objetivo es aclarar dudas frecuentes y evitar interpretaciones incorrectas que mezclan política con un servicio radioaficionado global y neutral.
Polarización Cero: CQ Radio
La radioafición funciona gracias a normas y criterios internacionales que garantizan una práctica neutral, técnica y coordinada entre miles de operadores en todo el mundo. Organizaciones como la IARU y otros organismos de referencia establecen reglas que permiten mantener separadas la política, la diplomacia y la actividad radiofónica. La clasificación de entidades para diplomas y concursos, como ocurre con el DXCC y casos especiales como Kosovo, se fundamenta en criterios operativos y administrativos que aseguran estabilidad, coherencia y continuidad en la actividad del hobby, evitando interpretaciones políticas y preservando el carácter global del servicio.

Polarización Cero: CQ Radio

La radioafición y la clasificación de entidades: el caso de Kosovo

Logo de CQ Radio

Aunque expresada genéricamente en el artículo 37.1 del vigente Reglamento, una regla no escrita pero que los “más viejos del lugar” hemos respetado siempre es la que dice que en radio no se debe hablar de política, religión o sexo y, en consecuencia, en sólo contadas ocasiones esa norma se ve transgredida. Es una regla prudente y durante años ha coadyudado a mantener una cierta calma en las “ruedas” locales o nacionales de las bandas. Menos evidente es esa contención en los foros de radio, donde cada vez más frecuentemente aparecen ramalazos de opinión y contraopinión sobre temas conflictivos, especialmente con trasfondo político o cultural.

La última cosecha sobre temas de radio con connotaciones políticas nos viene a raíz de que Kosovo sea considerada o no como entidad válida para concursos y diplomas de DX. Sobre ello se ha oído y leído de todo y situado en demasiadas ocasiones en los extremos: desde la oposición cerrada hasta la reclamación apasionada de su validez, y todo ello –frecuentemente– sin aportar razones de peso decisivo y con la sospecha de que bajo esas opiniones se esconden motivos políticos no confesados.

El que un territorio sea o no considerado “entidad” para un determinado concurso o diploma de DX, sea el DXCC, el EADX o el EUDX, depende solamente de la voluntad de los organizadores de ese concurso o diploma, sin otras consideraciones.

Bien es cierto que la mesa consultiva del DXCC, por ejemplo, ha tratado de establecer ciertas reglas para fijar las condiciones que debe reunir un territorio para ser considerado “entidad “ válida para su diploma aunque esas reglas, que muchas otras organizaciones adoptan para sus propios diplomas, han ido cambiando a lo largo de los años por razones de oportunidad.

La feroz oposición por parte de algunos a que Kosovo sea aceptado como entidad válida para los concursos y diplomas de radio parece ocultar unas razones políticas completamente fuera de lugar. En el propio territorio de España, por ejemplo, tenemos hasta tres entidades (Baleares, Canarias y Ceuta-Melilla) perfectamente “nuestras” y que están aceptadas como entidades separadas en la mayoría de diplomas, nacionales e internacionales, sin que a nadie se le haya ocurrido protestar por ello alegando oscuras motivaciones políticas. El caso del Reino Unido, con Gales, Escocia, las islas del Canal, Irlanda del Norte y multitud de islas bajo soberanía británica que tienen la consideración de entidad propia en radio, es otro ejemplo de la separación de conceptos políticos y de clasificación privada a efectos de concursos o diplomas.

Las autoridades de comunicaciones de Italia, Francia, Portugal y otros muchos países del mundo mantienen prefijos propios para porciones de su territorio de ultramar que se consideran entidades separadas de la metrópoli, sin que ello suscite recelos políticos de ningún género.

¿Dónde están, pues, los riesgos en aceptar que Kosovo sea una entidad separada de Serbia a efectos de distintivo de llamada? En todo caso, quienes podrían protestar y sentirse dolidos serían (y en efecto lo están) son los serbios y, ellos sí, por razones puramente políticas. La mezcla de política y comunicaciones de radioaficionado ha producido desde siempre pésimos resultados, especialmente para estos últimos, que han resultado ser la víctima propiciatoria de los excesos de celo territorial. Recordemos la lamentable regla de la ITU, aún vigente, que permite a una Administración de Telecomunicaciones prohibir a sus “súbditos” radioaficionados establecer contacto con países declarados “no amigos”.

Xavier Paradell, EA3ALV

*NOTA: Texto publicado en la editorial (Polarización cero) de CQ Radio número, 292 correspondiente a los meses de agosto y septiembre 2008.

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domingo, 18 de marzo de 2007

El fin del examen de Morse y la CW en la radioafición

Polarización Cero: Este artículo analiza la evolución del examen de Morse en la radioafición y el debate sobre la telegrafía en la era moderna. Se repasan los cambios normativos, la pérdida de obligatoriedad del código Morse y su impacto en la actividad de los radioaficionados, así como el papel actual de la CW en concursos, DX y práctica operativa, marcando una nueva etapa en la evolución de las comunicaciones y de la actividad en las bandas de radioaficionado actual.

Polarización Cero: CQ Radio

El fin del examen de Morse en la radioafición

Ha caído el último baluarte que sostenía el ataque contra la telegrafía Morse acústica. La FCC norteamericana ha abolido desde finales de febrero la prueba de CW en los exámenes de todas las clases de licencia. Bueno. Han ganado «los otros» (porque yo sigo del lado de los morsistas, claro). ¿Redundará esto en una mejora de las estadísticas de actividad en las bandas? Lo dudo. La supresión de esa exigencia en otras Administraciones no ha modificado sustancialmente la decisión de entrar o no a formar parte de nuestra afición por parte de los aspirantes. A lo sumo ha habido un "efecto rebote", incorporando a unos pocos reacios a dedicar un poco más de tiempo a la preparación del examen y que llevaban algún tiempo esperando su oportunidad.

No me agrada nada mantener por sistema la mirada hacia atrás y mucho menos apuntarme al grupo de los nostálgicos de "los buenos viejos tiempos", pero con ocasión de esta noticia he tratado de rememorar las razones que me impulsaron a aprender Morse mucho antes de que me lo exigiera el examen para operador radioaficionado, que pasé en 1954. Las razones eran simples: la telegrafía Morse me permitiría obtener mucha mayor eficiencia de los primitivos equipos que podía construir con mi limitada capacidad técnica... y también económica ¿por qué no confesarlo?

En la década de los cincuenta, para un estudiante joven de clase media era casi impensable adquirir un costoso equipo comercial de radioaficionado; se acumulaban para ello dificultades de todo tipo, así que para practicar la radioafición, entendida como la comunicación bilateral por ondas de radio, en tiempo real y por medios propios (creo que es una definición más que correcta) la única vía posible era aprender un poco de electrónica, adquirir la suficiente práctica de montajes... y aprender Morse. Así de sencillo.

¿Y por qué el Morse? Con los escasos 4 vatios de salida de mi primer transmisor, en AM, con una antena Hertz y escuchando en un musiquero de Escuela Radio Maymó, pongo por caso, las posibilidades de QSO se reducían a contactos puramente locales. En cambio, con los mismos 4 W. la misma antena, un receptor regenerativo casero y en CW, se abría la apasionante vía del DX. Se trataba de hacer de la necesidad, virtud.

Así pues y según lo entiendo, la telegrafía era entonces una necesidad. ¿Lo es ahora? Según y cómo. Si se repitiera el personaje y sus circunstancias, es decir, si los aspirantes a radioaficionado fueran todos estudiantes con medios limitados y con un mercado escaso, caro y difícil, sin duda lo sería. Pero no es una necesidad si al radioaficionado novel le han explicado que la radioafición es sólo comprar, instalar y hablar por radio. El principiante encontrará por sí solo la conveniencia de aprender Morse y lograr una adecuada habilidad en CW si se le inculca la pasión por el diexismo y/o los concursos y comprueba que usando la telegrafía sus equipos son mucho más eficientes que en fonía. Quizá se trate sólo de eso: de pasiones. Es difícil explicarlo.

Xavier Paradell, EA3ALV


*NOTA: Texto publicado en la editorial (Polarización cero) de CQ Radio número 276, correspondiente al mes de marzo 2007.

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domingo, 10 de julio de 2005

Cuando la Radioafición Marca la Diferencia en una Crisis

Polarización Cero: Reflexión sobre el papel esencial que desempeña la radioafición en situaciones de emergencia y crisis, destacando su valor como servicio público y la importancia de mantener conocimientos, entrenamiento y disciplina operativa. A través de ejemplos recientes y del trabajo internacional en comunicaciones de emergencia, se pone de relieve cómo los radioaficionados contribuyen de manera decisiva cuando los otros sistemas fallan.

Polarización Cero: CQ Radio

El Servicio que la Radioafición Representa

El desastre del Tsunami en aguas del Océano Índico en diciembre de 2004, los ciclones tropicales sobre las islas del Caribe y costa sudoriental de EEUU o los incendios en Australia han sacado a flote recientemente en los medios de comunicación los servicios que la comunidad de radioaficionados presta a la sociedad en situaciones de emergencia. No parece sino que el mundo se da cuenta que existimos –aparte de cuando “salimos” por cualquier electrodoméstico mal fabricado o mal instalado cuando, y sólo cuando, usamos de nuestros conocimientos y de nuestros modestos equipos para, literalmente, “echar una mano” a las autoridades si éstas se ven desbordadas por los acontecimientos. 

Cuando escribo esta página se está celebrando en Tampere (Finlandia) la GAREC 2005 (Global Amateur Radio Emergency Communications Conference), cuya presidencia ostenta Hans Zimmermann, F/HB9AQS, nominado por la IARU Coordinador Internacional para Comunicaciones de Emergencia. La Conferencia pretende explorar todos los aspectos de las comunicaciones de emergencia por radioaficionados y preparar una proposición a presentar a la IARU en la próxima Conferencia Mundial de este año que consolide los acuerdos adoptados en la Convención de Tampere de 1998, que entró en vigor en enero pasado y que eliminó en gran parte los obstáculos que las

Administraciones nacionales oponían a la libre circulación de operadores y equipos de radio para operar en áreas bajo situación de desastre.

No parece que nos demos cuenta de que, como dice Zimmermann en un comunicado de la IARU, los radioaficionados estamos gozando de un status internacional de “servicio”; en efecto: nuestra licencia no es un permiso administrativo de ámbito local ni un “carnet” que da derecho a instalar un poco de “ferretería” en la azotea. El Servicio de Radioaficionados, tal como está definido internacionalmente es exactamente eso, un Servicio, con mayúsculas, y que goza de privilegios, igual que el Servicio Marítimo o el Servicio Aeronáutico. 

Y esos privilegios incluyen el uso de segmentos del espectro de radio y la protección contra interferencias indebidas, protección no siempre ejercida por quien debería hacerlo. Deberíamos ser, pues, muy celosos de esos privilegios y defenderlos enérgicamente ante cualquier intento de recortarlos por parte de cualquier grupo de presión o de acciones, incluso de miembros de nuestra propia comunidad, que tiendan a menoscabarlos. El uso abusivo de las bandas, el lenguaje soez, las infracciones a la normativa o el comportamiento antideportivo son piedras que nos lanzamos al propio tejado.

Cuando, a consecuencia de un desastre natural, se nos pide colaboración en materia de radiocomunicaciones, pocos se dan cuenta de que si un operador de radio es capaz de establecer un enlace fiable con medios escasos, es porque mucho antes y durante mucho tiempo ha tenido repetidas oportunidades de ensayar esos medios y evaluar sus propias capacidades.

Toda acción dirigida, voluntaria o inconscientemente, a mermar esas oportunidades, puede redundar al cabo en perjuicio de toda la sociedad cuando sea precisa la aportación de un radioaficionado.

De la radioafición se puede esperar, pues, que preste un servicio público en caso de necesidad, pero ese servicio sólo será posible si los operadores llamados a ejercerlo tienen los conocimientos apropiados, han podido entrenarse suficientemente en comunicaciones bajo condiciones de señal débil, sin sufrir interferencias perjudiciales, sin trabas o exigencias administrativas ilógicas o desproporcionadas y si mantienen sus equipos en condiciones para responder a esas eventuales necesidades.

Xavier Paradell. EA3ALV

*NOTA: Texto publicado en la editorial (Polarización Cero) de CQ Radio número 258, correspondiente al mes de julio de 2005.

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sábado, 3 de julio de 2004

Polarización Cero: Radioafición, historia y avances técnicos

Polarización Cero: En este artículo se analiza la historia de la radioafición y refleja más de un siglo de avances y desafíos técnicos. Desde la transición de CW a SSB y la incorporación de la digitalización, los radioaficionados han adaptado su práctica a cambios tecnológicos, enfrentando ruido urbano y limitaciones de equipo, mostrando la evolución de la comunicación y la pasión por la radio, así como su influencia en el desarrollo de la radioafición moderna.

Polarización Cero: CQ Radio

Historia y desafíos técnicos en la comunicación por radioaficionados

La historia de la radioafición se ha desarrollado de manera irregular y, periódicamente y con mayor o menor fortuna, ha debido cruzar su «Cabo de Hornos» o atravesar su desierto particular, en ocasiones por razones técnicas (recordemos el paso de la CW a la fonía en AM en la década de los veinte y de ésta a la SSB en los sesenta y la relativamente reciente incorporación del ordenador al cuarto de radio), a veces por causas completamente ajenas (los años de silencio debido a la 11 Guerra Mundial y las numerosas restricciones de orden político en los años que siguieron). Cada uno de estos cambios ha comportado cambios en los equipos, en la práctica de las comunicaciones... y en la mentalidad de los operadores.

Con la imparable introducción de la técnica digital en los equipos (el último «gran viraje» de esta larga carrera de más de un siglo), si por un lado éstos han recibido sustanciales mejoras, inalcanzables mediante técnicas analógicas, por otro se ha creado una creciente brecha entre la tecnología utilizada y los conocimientos del usuario medio con cierta cultura técnica, pero que ya no se atreve a intervenir en sus aparatos como había hecho con los de series anteriores.

Y como dificultad añadida nos encontramos con el creciente nivel de ruido de fondo en las ciudades , que llega a impedir la recepción de muchas señales, excepto las locales más intensas, que desanima a muchos operadores, especialmente en las aglomeraciones urbanas. Si esto tiene alguna influencia en el aparente desapego de muchos veteranos para poner a diario su estación en el aire lo desconocemos, pero alguna relación pudiera tener.

Las esperanzas puestas en la digitalización de la modulación en la lucha contra el ruido eléctrico y las interferencias acaso tarden algo más de tiempo en verse cumplidas. La lectura de un reciente artículo de Rich Moseson, W2WU, sobre un exhaustivo ensayo de enlace en HF utilizando técnicas de modulación digital nos ha llenado de dudas sobre si esta técnica, aplicada a las comunicaciones de radioaficionado, aportará algo realmente sustancial a corto plazo.

De los ensayos efectuados por Moseson se desprende que la tecnología digital, al nivel aplicable a nuestros aparatos, puede mejorar las comunicaciones siempre que las condiciones sean «medias»; de lo contrario y como conocemos bien por las aplicaciones GSM de telefonía personal, puede interrumpirse completamente el enlace.

Es decir, o hay una señal de calidad o no la hay en absoluto. Es cierto que, usando procesadores más sofisticados, es posible mejorar sustancialmente estas limitaciones, pero a un precio prohibitivo. O sea que, de momento, la digitalización de la voz acaso no sea la solución de los problemas de ruido eléctrico ambiental.

Pero si volvemos la vista atrás, recordaremos que también los primeros tiempos de la banda lateral las dificultades técnicas, el superior coste de los equipos y -por qué no decirlo- cierta oposición de los «Clásicos» ralentizaron la implementación de la nueva modalidad, para la que hubo de buscarse acomodo en segmentos dedicados de las bandas. De modo que es de esperar que, al modo como ocurrió entonces, la voz digital se abra paso y acabe ocupando un lugar destacado en nuestra actividad cotidiana en el aire.

Xavier Paradell, EA3ALV


*NOTA: Texto publicado en la editorial (Polarización cero) de CQ Radio número 247, correspondiente al mes de julio 2004.

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viernes, 2 de abril de 2004

Radioaficionados y gestión de crisis: Un análisis humano

Polarización Cero: CQ Radio

Lecciones de apoyo y responsabilidad en emergencias

No es frecuente que esta página de opinión de CQ se salga del estricto marco de la radioafición. Incluso cuando nuestros amigos y colegas norteamericanos fueron golpeados el 11 de septiembre de 2001 con el mayor y más doloroso de los ataques sufridos en suelo metropolitano de su nación, ocasión en la que debimos cambiar la página que teníamos preparada, nos centramos mayormente en las consecuencias que aquel luctuoso hecho tuvo en las comunicaciones en la ciudad de Nueva York y el papel que los aficionados desempeñaron en la emergencia. Aún a pesar de sentir como nuestro el dolor de nuestros colegas neoyorquinos y de nuestro enérgico rechazo a aquella injustificable salvajada, no cambiamos el sentido de nuestra página, y CQ salió a la calle no sin antes enviar privadamente a todos nuestros amigos de allende el océano el testimonio de nuestra solidaridad.

Pero la malicia infinita de nuestro 11-M ha colmado todas las medidas y esta vez CQ cede este espacio para unirse al dolor y al rechazo de todos los españoles con estas breves líneas, en las que —lo sabemos bien— no es posible condensar los encontrados sentimientos que en nosotros, al igual que en toda la ciudadanía, ha provocado esa espantosa tragedia que ha caído sobre gentes sencillas, sentimientos que oscilan entre la indignación incontenible y la incredulidad ante el calibre de la vileza y cobardía de los instigadores y ejecutores de tan execrable crimen.

Siendo como es nuestra afición una actividad eminentemente pacífica y al servicio de la sociedad y estando como lo está en el polo opuesto de la violencia, creo compendiar el sentir de todos los lectores de CQ cuando en su nombre enviamos a los familiares y amigos de los muertos y heridos y a éstos especialmente, el sentimiento de nuestra solidaridad con el deseo que encuentren las fuerzas precisas para superar estas horas de dolor.

La Polarización Cero referida terminaba con la pregunta de si estaríamos nosotros preparados para una tragedia como la del 11-S. Ya tenemos la respuesta. A un precio terrible, pero la tenemos. La respuesta de los dispositivos de emergencia, de las fuerzas de seguridad y de la gente de a pie ha sido —está siendo cuando cerramos este número— ejemplar y reconfortante.

Xavier Paradell. EA3ALV

*NOTA: Texto publicado en la editorial (Polarización Cero) de CQ Radio número 244, correspondiente al mes de abril de 2004.

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sábado, 2 de agosto de 2003

Polarización Cero: 20 años de cambios en la radioafición

Polarización Cero: En este artículo se analizan los cambios que ha experimentado la radioafición en los últimos veinte años, desde la aparición de CQ Radio Amateur hasta la integración de nuevas tecnologías como radiopaquete e Internet. Reflexión sobre cohesión, información compartida y evolución tecnológica.

Polarización Cero: CQ Radio

Reflexión sobre 20 años de cambios en la radioafición

Logo de CQ Radio

En los veinte años transcurridos desde la aparición de CQ Radio Amateur, la situación de los radioaficionados ha experimentado notables cambios, acerca de los cuales no insistiremos porque han sido expuestos en repetidas ocasiones. Pero sobre lo que quizá se ha hablado poco es sobre las consecuencias que esos cambios pueden acarrear a corto y medio plazo en nuestro mundo.

La cohesión entre los radioaficionados supone información. Un radioaficionado aislado, un "lobo solitario", tiene un cometido muy poco brillante en el aire. Obligados a compartir el bien escaso que es el espectro radioeléctrico, nuestra única posibilidad de defender nuestros derechos es actuar en grupo. Y cuanto más grande y cohesionado, mejor. Y eso lo conocieron bien nuestros antecesores, quienes se dotaron de elementos de comunicación en forma de boletines periódicos impresos sobre papel, que les mantenían informados y unidos. El papel impreso y el boca-oreja eran las únicas vías de información.

Hace veinte años, esas vías se vieron incrementadas con un nuevo recurso: el radiopaquete, con el que cualquier operador podía acceder a una gran base de datos con valiosas informaciones de todo tipo. El éxito fue enorme; la red de radiopaquete se extendió por el mundo y empezó a ser posible enviar una pregunta a la red sobre un problema concreto y recibir en poco tiempo varias respuestas y sugerencias. Con publicaciones impresas, ese proceso podía tardar meses.

La ventaja estaba del lado de la red. Una de las aplicaciones que más contribuyó a la difusión del radiopaquete fue el DX Cluster, con avisos de estaciones DX en tiempo real. Y aún estaba por aparecer y extenderse Internet.

La facilidad de obtener respuestas a coste prácticamente "cero" generó un fenómeno que hoy se manifiesta con preocupante extensión: la creencia de que en Internet es posible encontrar todo lo que aparecerá en papel impreso, con antelación y gratis. Pero eso es solo parcialmente cierto. Se ha dicho —y es un estrambote inmisericorde— que Internet está hecho como algunos nidos de pájaros: de paja y excrementos.

Afortunadamente, no es cierto en muchos ámbitos. Pero ni en Internet se encuentra todo, ni todo lo que se encuentra es fiable, ni todo el mundo dispone de un acceso de calidad.

Estoy convencido de que este hábito de muchos radioaficionados de intentar obtener información sin coste aparente contribuye, junto a la disminución de licencias, a la imparable merma del número de lectores de revistas especializadas. Sin suficientes lectores, la pervivencia de algunas publicaciones se vuelve problemática. Ya hemos visto ejemplos recientes de revistas que no han soportado la competencia —¿desleal?— de la información en Internet o de soportes que facilitan la copia y difusión incontrolada.

Si desaparece el soporte en papel, ¿qué quedará dentro de veinte años de la mayoría de informaciones que hoy alberga Internet? ¿Encontrarán las generaciones futuras referencias a acontecimientos locales pero significativos? Y aun existiendo soportes digitales, ¿existirán las máquinas para leerlos? Me permito dudarlo. Eso no es progreso, es una carrera sin meta.

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martes, 8 de abril de 2003

Del BLU a la radio digital: ordenadores en el shack

Polarización Cero: Este artículo analiza la transformación tecnológica de la radioafición desde la expansión de la banda lateral única hasta la llegada de la digitalización de la voz y el uso creciente del ordenador en el shack. Se repasan las dificultades que afrontaron muchos radioaficionados durante el cambio de tecnologías, la renovación de equipos y la incorporación del PC como herramienta esencial para las nuevas modalidades digitales, marcando una nueva etapa en la evolución de las comunicaciones y de la actividad en las bandas de radioaficionado actual.

Polarización Cero: CQ Radio

Ordenadores en el shack

Solo los más viejos del lugar lo recordarán, claro, pero hubo un tiempo -no tan lejano, en términos históricos- en que el mundo de la radioafición pasó por una notable revolución tecnológica, con el paso de la modulación de amplitud a la de banda lateral única con portadora reducida (BLU). Las consecuencias que ello tuvo entre los operadores de todo el mundo fueron considerables, debido a que los equipos existentes, tanto receptores como emisores, no servían para la nueva modalidad. La adquisición de los escasos equipos comerciales disponibles con BLU era, cuando menos, problemática y al alcance de unos pocos afortunados. Y el recurso del montaje casero se complicaba extraordinariamente, quedando al alcance de solamente un número reducido de aficionados, dotados de conocimientos y medios técnicos, además de una dilatada experiencia en diseño y construcción.

Entre quienes nos encontramos con aquella situación, hubo quien se refugió en la CW, otros se pasaron a la VHF, unos pocos siguieron aferrados a la práctica de la AM, relegados a algún rincón de la banda entre los segmentos de CW y fonía y un reducido número, muy escaso afortunadamente, abandonó la práctica de la radioafición al no poder soportar las voces de pato que se escuchaban en su banda con su receptor de siempre. Pero la realidad se impuso y, poco a poco, una nueva generación de equipos en BLU y con gran parte de su arquitectura de estado sólido pobló de nuevo las bandas, arrinconando definitivamente los viejos equipos de AM con válvulas. Es decir, la adopción de la BLU, combinada con la difusión de la tecnología de estado sólido, provocó la renovación total del parque de equipos de radioaficionado, un hecho de notable importancia económica que conllevó la aparición y consolidación en el mercado de algunas de las marcas que hoy conocemos.

Ahora, treinta años más tarde de aquellos hechos, nos veremos abocados a enfrentarnos con una nueva revolución tecnológica: la digitalización de la voz. Como entonces ocurrió, los equipos existentes, por sí solos, serán inútiles para descodificar los flujos de datos que poblarán las bandas dentro de poco. Pero ahora la situación es completamente distinta y no es de prever que suponga cambios tan profundos entre los propietarios de los equipos actuales. Ya no se tratará de sustituir totalmente sus radios por otras que incorporen los necesarios circuitos de conversión analógica/digital viceversa (aunque esos equipos, sin duda, aparecerán más pronto o más tarde en el mercado) sino de combinar nuestras radios actuales con uno de los elementos que mayores adicciones y rechazos viscerales ha provocado entre los radioaficionados: el ordenador personal (PC), otorgando un papel aún más importante a ese componente.

En efecto, mientras algunas de las innumerables aplicaciones que el PC tiene en nuestro cuarto de radio, como el registro de contactos y el seguimiento de diplomas, por citar solo dos ejemplos, podrían ser perfectamente sustituibles por operaciones manuales del operador, en otras como las modalidades de comunicación digital, el papel del PC es prácticamente insustituible. Y eso mismo ocurrirá con la digitalización de la fonía, al menos hasta que aparezcan en el mercado módulos «conversores A/D y D/A» preparados para ser insertados en la entrada y salida del canal de nuestros equipos actuales. Veremos pues, razonablemente, cómo el PC (o varios de ellos) pasará a ocupar un lugar preeminente en la mayoría de cuartos de radio.

Xavier Paradell, EA3ALV


*NOTA: Texto publicado en la editorial (Polarización cero) de CQ Radio número 232, correspondiente al mes de abril 2003.

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